Desafíos del Trabajo Social para el siglo XXI

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Jefa de Carrera Trabajo Social

La carrera de trabajo social es una disciplina de las ciencias sociales que se encuentra próxima a cumplir 100 años desde su primera escuela en Chile. Nació en 1925 ligada al mundo de la salud. Desde ese entonces ha recorrido un largo trayecto como profesión, redefiniéndose a través de la historia y las demandas sociales, pasando desde las conocidas visitadoras sociales a las y los asistentes sociales hasta el año 2005, cuando a través de la Ley 20.054, se restituye la condición profesional, otorgando el título de trabajadores sociales a todos quienes se formen profesionalmente, en universidades.

El trabajo social de hoy, busca la transformación de realidades sociales complejas, poniendo énfasis en el trabajo con aquellos grupos sociales que enfrentan las desigualdades sociales, la vulnerabilidad y exclusión social que resulta del tipo de estructura social que hoy tenemos como sociedad.

Atrás quedaron metodologías de caso, grupo y comunidad como formas de intervención profesional.  Este tipo de abordaje disciplinar ha sido ampliamente superado por debates académicos y epistemológicos que parten entre los años sesenta y setenta, cuando en Latinoamérica, a través de la   emergencia de una serie de dictaduras militares, incluido Chile, se busca transformar la profesión en una tecnología, formando agentes de operación institucionales abocados fundamentalmente a la beneficencia, elementos que aún hoy permanece en la memoria colectiva de la sociedad civil. Ese tipo de formación profesional ha sido ampliamente superada en Chile y en el mundo. Hoy se busca la formación de profesionales que favorezcan procesos de agenciamiento y promoción social de los territorios y sus comunidades, así como la planificación y definición de estrategias interdisciplinarias para el abordaje de realidades complejas.

En este contexto, la Universidad de Aysén, al alero de la tutoría de la Universidad de Chile, busca formar profesionales con una amplia formación en investigación social, lo que les permitirá dar cuenta de las particularidades de los territorios, visibilizar las diferencias y evitar la estandarización de programas sociales de tipo centralistas que nada tienen que ver las realidades locales -regionales.  Se busca construir y diseñar intervenciones sociales pertinentes, situadas, complejas que integren las diferentes dimensiones de la realidad social. Creemos que ese es el profesional que demanda la realidad social e histórica del siglo XXI.