Incendios en la Región de Aysén. ¿Y ahora, qué?

La preocupación trasversal que han generado los incendios en nuestra Región necesariamente debe dar paso a la acción, más aún al considerar que, lamentablemente, este tipo de eventos pueden ser cada vez más recurrentes, nefastos e intensos. La vulnerabilidad de nuestro patrimonio natural es alarmante, más aún cuando no se cuenta con los recursos necesarios ni con una gestión adecuada que permita enfrentar con efectividad y rapidez estos eventos extremos. Será responsabilidad de nuestras autoridades realizar un adecuado análisis de las causas de esta tragedia ambiental para diseñar instrumentos más efectivos de prevención y de acción, causas que se deben entender como un conjunto de múltiples factores.

Tan o más importante que ello será la planificación de un programa de restauración de los ecosistemas dañados o destruidos, el que no se puede ni debe limitar a un mero proceso de reforestación. Los heterogéneos impactos de estos incendios exigen la aplicación de diferentes medidas cuyo principal enfoque sea la recuperación de funciones ecosistémicas fundamentales como protección de suelos y provisión de agua, como ya ha sido señalado por profesionales de CONAF, y la provisión de hábitat para especies tan emblemáticas como el amenazado huemul.

En este largo proceso, las especies nativas (herbáceas, arbustivas y arbóreas) representan un rol principal, a través de las cuales será posible revertir el actual escenario de destrucción tras los incendios. De vital importancia resultará el vínculo con quienes habitan dichos territorios, único camino que hará posible la implementación de acciones de restauración exitosas a largo plazo.

Desde la Universidad de Aysén estamos especialmente comprometidos por contribuir a enfrentar y superar esta tragedia ambiental y social. Es así como, en los próximos días, académicos y autoridades de nuestra Universidad nos reuniremos con el alcalde de Cochrane y su equipo con el objeto de analizar y definir las acciones en las que será necesario concentrar nuestros esfuerzos de manera conjunta, que permitan revertir los impactos generados por estos incendios. Ello a través de investigación aplicada que estamos desarrollando en nuestra Región, pero también en la formación de profesionales que sean capaces de dar respuesta al gran desafío que representan estos eventos extremos, sus causas y consecuencias.