Monumento Histórico

Baño de Ovejas

Compus Río Coyhaique – Universidad de Aysén

Sitio patrimonial de Coyhaique


El Baño de Ovejas forma parte del conjunto patrimonial de la Sociedad Industrial de Aysén, declarado Monumento Histórico en 2009. Construido hacia 1907, responde al modelo de estancias ganaderas de origen anglosajón y cumplía un rol sanitario esencial en la producción ovina. Esta infraestructura permitía eliminar parásitos externos mediante la inmersión del ganado en soluciones antiparasitarias, en un sistema articulado de corrales, manga, pozos y áreas de escurrimiento, operado por trabajadores especializados.


Según describió José Pomar en 1923: “…se encuentra el galpón de esquila, con capacidad para 1.000 ovejas, el galpón para lana y un baño de ovejas de 45,4 m³ (10.000 galones) de capacidad con sus anexos de corrales, secadero y galpón…”. Esta descripción evidencia la magnitud y complejidad del sistema productivo a una escala industrial patagónica.


El Baño de Ovejas constituye hoy un testimonio material del  auge ganadero que impulsó el poblamiento de la región de Aysén, reflejando prácticas productivas, organización del trabajo y formas de ocupación del territorio que marcaron el desarrollo histórico y social de la Región de Aysén.

Archivo Museo Regional de Aysén

Un hito de la historia ganadera de Aysén

A comienzos del siglo XX, la ocupación del territorio de Aysén estuvo estrechamente ligada al desarrollo de grandes estancias ganaderas. En este contexto, la Sociedad Industrial de Aysén organizó un sistema productivo de escala industrial, incorporando infraestructura administrativa, habitacional y productiva.

El Baño de Ovejas cumplía una función sanitaria esencial en la producción ovina: permitía aplicar tratamientos antiparasitarios al ganado mediante un sistema de inmersión, corrales, mangas, pozos y áreas de escurrimiento.

Contexto histórico

La Estancia Coyhaique fue parte del proceso de colonización y poblamiento del territorio aysenino. En sus terrenos se desarrollaron actividades vinculadas a la ganadería ovina, con instalaciones como el galpón de esquila, bodegas, corrales, galpones para lana y el Baño de Ovejas.

En 1923, José Pomar describió la existencia de un galpón de esquila con capacidad para mil ovejas, un galpón para lana y un baño de ovejas de 45,4 metros cúbicos, equivalentes a 10.000 galones, además de sus corrales, secadero y galpón.

Esta descripción permite comprender la magnitud del sistema productivo y su relevancia dentro de la historia económica, social y territorial de Aysén.

¿Cómo funcionaba el Baño de Ovejas?

El Baño de Ovejas era una infraestructura diseñada para la higiene y desparasitación del ganado ovino, especialmente para el control de la sarna. Su operación se realizaba después de la esquila y podía repetirse varias veces al año.

1. Manga de ingreso

El ganado era conducido por una manga o rampa que guiaba su avance hacia el sector de inmersión.

2. Bañadero

Las ovejas eran sumergidas brevemente en una solución antiparasitaria para asegurar el tratamiento completo.

3. Secadero

Luego del baño, los animales pasaban por una plataforma donde escurría el líquido, el cual retornaba al bañadero.

4. Corrales

Finalmente, el ganado era conducido a corrales donde terminaba el proceso de secado.

Valor patrimonial

El Baño de Ovejas representa una pieza clave para comprender la historia de la ganadería en Aysén. Su presencia permite reconocer las prácticas productivas, la tecnología utilizada, la organización laboral y la importancia de las estancias en la configuración del territorio regional.

Actualmente, el monumento se ubica en el Campus Río Coyhaique de la Universidad de Aysén.

DECLARATORIA MUSEO PLANO DE LÍMITES Y EMPLAZAMIENTO

Intervención Temporal en el Baño de Ovejas

Monumento Histórico Construcciones de la Sociedad Industrial de Aysén

La intervención temporal en el Baño de Ovejas surge de la necesidad de volver a mirar y reconocer una infraestructura patrimonial que, tras la desaparición de su función original, ha permanecido durante décadas al margen de la experiencia cotidiana. Más que restaurar o reconstruir una imagen del pasado, la propuesta busca generar las condiciones para que el monumento vuelva a ser percibido, interpretado y narrado por la comunidad.

La propuesta se inspira en la idea de la “floración de la imagen” desarrollada por Henry Corbin, entendida como aquellas imágenes que emergen desde la experiencia y adquieren un sentido simbólico. Desde esta perspectiva, la intervención evita la representación literal de la actividad ganadera histórica y propone, en cambio, una experiencia abierta que permita a cada visitante construir su propia relación con el lugar.

La operación se construye a partir de un vacío central que pone en valor el monumento. En torno a él se disponen 191 bolos de pasto envueltos, organizados en una trama regular que remite al paisaje agrícola contemporáneo de Aysén. Una pasarela de madera atraviesa la intervención en diagonal, conduciendo al visitante hasta una plataforma de observación, mientras que un anillo metálico perimetral define un recorrido que permite rodear y reconocer el conjunto desde distintas perspectivas. Todos los elementos han sido concebidos como estructuras reversibles y de bajo impacto, respetando la condición patrimonial del sitio.

Más que una obra permanente, esta intervención constituye una primera etapa de acercamiento al Baño de Ovejas. Una invitación a reencontrarse con un fragmento de la memoria productiva de Aysén y a comprender el patrimonio como un espacio vivo, capaz de generar encuentros, preguntas y nuevas formas de relación entre la comunidad, el paisaje y la historia.

Galería de imágenes

Registro visual del sitio patrimonial, su entorno y material histórico asociado al Baño de Ovejas.

Memoria, territorio y patrimonio

El Baño de Ovejas es más que una infraestructura productiva: es una huella material de la historia regional, del trabajo ganadero y de los procesos de poblamiento que dieron forma a la identidad de Aysén.

Su puesta en valor permite acercar a la comunidad a un patrimonio que conserva la memoria del territorio y proyecta nuevas formas de interpretación, educación y encuentro con la historia local.

Baño de ovejas de la Estancia Coyhaique, Sociedad Industrial de Aysén.

(Por Claudia Aranda B.)