Publicado el 30 de marzo de 2026
El 2026 llegó con una energía particular para la Universidad de Aysén. No es casualidad, este es el año en que enfrentamos uno de los procesos más importantes de nuestra historia institucional, nuestro segundo proceso de acreditación ante la Comisión Nacional de Acreditación. Y quiero ser clara desde el principio, esto no es un trámite administrativo, es una oportunidad de demostrar, con evidencia y con rigor, todo lo que hemos avanzado juntos en estos años.
La acreditación es una prioridad institucional que nuestro rector, Dr. Víctor Cubillos, ha expresado con mucha claridad y energía desde el inicio de su gestión. A pocos días de la investidura, en una jornada ampliada con todos los estamentos de la universidad, pudimos dialogar sobre los grandes énfasis institucionales, y la acreditación apareció como uno de los principales. Eso no es casualidad tampoco, es el reflejo de una comunidad universitaria que comprende que la calidad no se declara, se demuestra.
Hoy, estamos trabajando activamente en la redacción de los distintos capítulos del Informe de Autoevaluación Institucional, con todos sus mecanismos de verificación, su evidencia y las estadísticas necesarias para dar cuenta de los avances que hemos tenido en los últimos años. Es un trabajo exigente, colectivo y profundamente honesto, mirarnos a nosotros mismos con ojos críticos, reconocer lo que hemos logrado y comprometernos con lo que aún nos falta.
En paralelo, hemos estado definiendo el Plan de Mejoramiento Institucional, que nos permitirá visualizar con claridad cuáles son los desafíos estratégicos con los que debemos comprometernos hacia el futuro. Este trabajo ha sido posible con la colaboración de nuestra universidad tutora, la Universidad de Tarapacá, y de Enrique Fernández, experto en educación superior con más de treinta años de trayectoria, entre otros colaboradores. Su mirada externa y su reflexión profunda nos han ayudado a definir una ruta clara para seguir construyendo una universidad de calidad.
El proceso que se nos avecina tiene hitos concretos que quiero compartir con toda la comunidad. En los próximos días entregaremos el Informe de Autoevaluación Institucional a la CNA. Luego vendrá la selección de una muestra de carreras o programas que deberán presentar informes detallados, en un plazo aproximado a junio. Y en el segundo semestre de este año esperamos la visita de los pares evaluadores de la CNA, instancia en que nuestra comunidad tendrá un rol protagónico al participar en reuniones con los pares. Para eso debemos estar preparados, informados y unidos.
Para abordar este proceso con la profundidad que merece, desarrollaremos distintas estrategias de reflexión, capacitación y socialización. Una muy importante será un Diplomado en Aseguramiento de Calidad y Acreditación, orientado a fortalecer las capacidades internas de nuestra comunidad. También organizaremos seminarios y coloquios con expertos de la materia, espacios de aprendizaje colectivo donde podremos contrastar nuestra experiencia con el contexto nacional y recibir una retroalimentación valiosa sobre los avances que hemos tenido como institución. Todas y todos están cordialmente invitados a participar.
Quiero cerrar esta columna con algo que siento con convicción, la Universidad de Aysén ha avanzado. Lo hemos visto en los datos, en los procesos, en las personas. Y este proceso de acreditación va a tener un resultado muy exitoso, no porque seamos perfectos, sino porque somos una comunidad que trabaja con seriedad, con compromiso y con un propósito compartido. El resultado será el reflejo del esfuerzo colectivo de cada académico, cada funcionario y cada estudiante que ha puesto su parte en construir esta universidad.
¡Avancemos juntos hacia una cultura de calidad!

