Durante dos jornadas de trabajo, autoridades y equipos de la universidad revisaron avances, desafíos y definieron lineamientos para el Plan de Mejora Institucional, con apoyo de expertos en acreditación y gestión de calidad.
Con el objetivo de fortalecer su proceso de acreditación institucional 2026, la Universidad de Aysén realizó los días 12 y 13 de marzo un taller de planificación de la mejora institucional en el Museo Regional de Aysén. La actividad reunió a autoridades universitarias y al equipo de la Dirección de Planificación y Aseguramiento de la Calidad, junto al coordinador ejecutivo de la tutoría de la Universidad de Tarapacá y director de Calidad Institucional de esa casa de estudios, Julio Labraña, y al consultor en autoevaluación y acreditación institucional Enrique Fernández Darraz.
Durante el primer día se abordaron temáticas vinculadas a docencia y gestión institucional. Las exposiciones revisaron avances y desafíos relacionados con el modelo educativo, los procesos de enseñanza y aprendizaje, el cuerpo académico, la investigación e innovación docente, además de la gestión de la convivencia, equidad de género, diversidad e inclusión. Estas presentaciones permitieron analizar los resultados alcanzados desde el periodo anterior y construir una síntesis argumentativa junto a propuestas de mejora para los criterios evaluados.
La segunda jornada continuó con el análisis de criterios asociados al gobierno universitario, la gestión y desarrollo de personas, la gestión de recursos y los sistemas de aseguramiento interno de la calidad. Asimismo, se revisaron los avances en vinculación con el medio y su impacto en el territorio. El encuentro finalizó con una síntesis argumentativa y la definición inicial del Plan de mejora institucional, insumos que contribuirán al fortalecimiento del proceso de acreditación y al desarrollo estratégico de la universidad.
La directora de Planificación y Aseguramiento de la Calidad de la Universidad de Aysén, Julia Cubillos, destacó el trabajo realizado durante las jornadas. “Estos dos días hemos estado definiendo el Plan de Mejoramiento Institucional, ya tenemos el informe de autoevaluación en una etapa de redacción bastante significativa que nos ha permitido visualizar cuáles son los avances en estos tres últimos años y con qué desafíos estratégicos debiéramos comprometernos para el futuro. Así que ha sido una jornada del equipo directivo muy intensa, en la que hemos tenido la oportunidad de contar con la asesoría y la reflexión profunda de parte de la universidad tutora, el experto Julio Labraña y también del asesor Enrique Fernández, que es un experto en educación superior de hace más de 30 años”, aseguró Julia Cubillos.
Por su parte, el coordinador ejecutivo de la tutoría de la Universidad de Tarapacá y director de Calidad Institucional de esa casa de estudios, Julio Labraña, explicó que “nos hemos concentrado en ver cuál es la experiencia de la Universidad de Tarapacá en cada una de las dimensiones, qué estrategia utilizamos y, al mismo tiempo, forma parte de un esfuerzo sistemático de intercambio de partes interesadas.” A su vez, en cuanto al trabajo realizado enfatizó que “se han juntado sistemáticamente direcciones de docencia, direcciones de investigación, direcciones de vinculación con el medio en el sentido de transferencia de capacidad, etcétera. Eso por una parte, y por otra tenemos un intenso trabajo de equipos profesionales de la Universidad de Tarapacá que están enfocados en el diseño de sistemas informáticos, en el levantamiento de procesos, en el diagnóstico institucional, etcétera.”
En tanto, el consultor en autoevaluación y acreditación institucional, Enrique Fernández Darraz, destacó la relevancia de este tipo de instancias para el análisis institucional, señalando que “creo que estas actividades son muy importantes por dos razones. Una, porque se logra tener una visión de conjunto de la institución, es decir, cuando uno junta o reúne en una misma pieza autoridades de distintas áreas y en la que cada una presenta el estado de su área, se logra tener una visión de conjunto. En segundo lugar se logra consensuar los estados de desarrollo porque se conversa en comunidad, digamos, sobre el estado de cada una de las áreas cuando son presentadas. Entonces tenemos, por una parte, la visión de conjunto y por otro, un juicio evaluativo del estado de cada una de las áreas.”
