El rol del Trabajo Social en el marco de las políticas públicas

Patricia Baeza
Académica Carrera de Trabajo Social

Es sabido que en el último tiempo el concepto de “intervención social” que habitualmente usamos desde las ciencias sociales y específicamente desde el Trabajo Social, ha ido experimentando una serie de cambios. Desde la disciplina estamos cada vez más conscientes que estos cambios se enmarcan en una concepción “situacional” de la nueva realidad social, conformada por los nuevos contextos sociales y territoriales diversos, altamente dinámicos y complejos.

Tener claridad respecto de estos cambios, trae consigo una serie de nuevos desafíos para el Trabajo Social como disciplina, pues implica fortalecer una serie de competencias profesionales que nos permitan adaptarnos con facilidad y rapidez a estos contextos. Así mismo, nos demanda desplegar una serie de estrategias y conocimientos que nos faciliten operar con criterio integral y holístico frente a los nuevos problemas públicos, que demandan necesariamente nuevos tipos de intervención social.

Por consiguiente, el ámbito de las políticas públicas abre oportunidades certeras a la disciplina, ya no tan solo como ejecutores de la política, sino también como entes analistas capaces de articular las demandas sociales tanto de la ciudadanía, así como los intereses políticos de los diferentes actores. En ese marco de negociación, el Trabajo Social asume un rol fundamental en el marco de las políticas públicas entendidas éstas, como nuevos espacios de intervención social.

El transito continuo del “terreno” a la “institucionalidad” público-privada permea el quehacer profesional, convirtiéndose el trabajador social, en un actor clave que favorece el dialogo entre los problemas públicos (realidad social) y actores políticos (institucionalidad/decisores). Este diálogo estratégico y bien direccionado, trae consigo la creación e implementación de políticas públicas regionales de calidad, eficientes y con pertinencia territorial.

Identificar las políticas públicas como un espacio de ejercicio profesional, permite al Trabajo Social aportar de manera certera, a la generación cambios en la realidad social de aquellos sectores más vulnerables, apuntando de esta manera a mejorar la calidad de vida de la población en los distintos territorios. Actuar desde las políticas públicas regionales, no solo posibilita el levantamiento de políticas públicas más eficientes y de mayor calidad como señalaba, sino también políticas públicas con pertinencia territorial que suscriben a un flujo de diseño de la política de abajo hacia arriba (bottom up), y no necesariamente políticas públicas que respondan al modelo top down como suele atribuirse a Estados centralizados, como es el caso de Chile.